Historia

La F.I.M.A., Fábrica Italiana de Manómetros y Afines, fue fundada en Invorio en el año 1925 por Vittorio Barcellini y Carlo Curioni, con la intención, ya evidente en el nombre, de satisfacer la creciente demanda de instrumentos para la medida de la presión en los procesos industriales durante la fuerte expansión industrial experimentada en Italia durante la década de los años 20. Los mercados más importantes eran el ferroviario y los astilleros, tanto civiles como militares: el vínculo era tan fuerte que durante muchos años los jóvenes trabajadores de Fima y más delante de Nuova Fima, habituados a una zona prealpina, eran enviados por las autoridades italianas a realizar el servicio militar en la marina italiana.
MarinaMilitare
Foto de archivio de la Marina de guerra italiana
La Gran Depresión de 1929 ralentiza el crecimiento de la joven sociedad, pero sin llegar a detenerla, por lo que, una vez pasada la tormenta, pudo participar en la nueva fase de expansión de la segunda mitad de los años 30.
El comienzo de la Segunda Guerra Mundial, después de un primer impulso positivo dado por la industria bélica, lleva rápidamente a una fase de estancamiento que, debido al desarrollo del conflicto, se transformará rápidamente en recesión. La inmediata posguerra es un período de grandes esperanzas pero de pocas oportunidades y las divergencias entre los dos socios conducen a la disolución de la sociedad.
Fondatori
1956, da izquierda a derecha: Carlo Barbaglia, Giuseppe Garbarino y Vincenzo Zaveri delante de las nuevas oficinas
Inicialmente, los sectores en los que operaba eran los mismos que en los años 30, pero muy pronto la aparición de nuevos materiales y la demanda de productos capaces de medir los fluidos corrosivos utilizados en los sectores químico y petroquímico, dirigieron a Nuova Fima hacia la fabricación de instrumentos en acero inoxidable.
Giuseppe Garbarino, que en aquella época había sustituido al socio Barcellini, desea continuar la actividad y encuentra en los jovencísimos Vincenzo Zaveri y Carlo Barbaglia, ambos con 23 años, los nuevos socios para una nueva aventura empresarial. El 30 de Abril de 1948 la sociedad vuelve a constituirse, siempre en Invorio, con el nombre de “Nuova Fima di Garbarino, Barbaglia e Zaveri, società a responsabilità limitata”. La compañía vuelve a ponerse en marcha con una nueva vitalidad y aprovechando el auge del segundo periodo de la posguerra, comienza una gran expansión que le permitirá, en menos de 20 años, aumentar 10 veces su tamaño.
Los costosos procesos de estirado y fusión de los materiales no ferrosos fueron abandonados en favor de los de torneado y soldadura y en 1956 se inaugura la nueva fábrica en via Cesare Battisti 59, que sigue siendo el centro principal de la producción de manómetros del Grupo.
El desarrollo de la compañía continúa durante los años 60 con la abertura de las oficinas comerciales de Milán y Padua, así como de los primeros mercados extranjeros en Bélgica y Rumania. Los esfuerzos de la compañía cada vez más van dirigidos a los mercados del petróleo y de las plantas industriales y la producción de manómetros construidos totalmente en acero inoxidable se convierte en una realidad, contribuyendo a superar la cifra de 100 trabajadores.
En 1966 Giuseppe Garbarino se retiró cediendo su parte a Carlo Barbaglia y Vincenzo Zaveri que desde aquel momento pasaron a ser los únicos propietarios de la compañía.
Produzione
La producción en los años ’70
Sobre la base de los éxitos alcanzados, Nuova Fima entra en el nuevo decenio como el mayor fabricante italiano del sector, una posición que desde entonces ha mantenido y reforzado. Los años 70 se caracterizaron por la decidida entrada en los más importantes mercados europeos y por las primeras ventas fuera del continente. La invención del manómetro con baño de glicerina, que permite la lectura en presencia de fuertes vibraciones, implica a todos los mayores fabricantes mundiales, entre los cuales empieza a aparecer Nuova Fima. Se alcanza y se supera el número de 200 empleados y también se inicia en 1973 la fabricación de termómetros en la nueva fábrica de Riells i Viabrea (España).
Hacia finales de los años 70, la calidad adquiere mayor importancia y Nuova Fima colabora con ENEA (Ente Nacional de la Energía Atómica) en el Programa Nacional de Desarrollo de la Energía Nuclear y completa de esta manera el primer Sistema de Garantía de Calidad interno, base para el desarrollo de todos los sucesivos planes de calidad que llevarán a la obtención de la certificación USA 3A para productos sanitarios y alimentarios en 1992, de la certificación ISO 9002 en 1995 y posteriormente de la ISO 9001:2000.

Certificazioni
Algunas de las certificaciones internacionales de los productos Nuova Fima
Elettronica
Unitad Electrónica : Calibración de transmisores de precisión
Con su confirmación en los más grandes mercados mundiales, así como con la inclusión en la “vendors list” de las principales compañías de ingeniería del mundo, Nuova Fima entra a formar parte del reducido grupo de fabricantes de instrumentación para presión y temperatura conocidos y aceptados en todas las más importantes peticiones de oferta internacionales.
La expansión también implica a otros sectores industriales importantes como la industria alimentaria, la producción y transmisión de energía eléctrica, el tratamiento de aguas y, en general todas las fases de transformación de procesos industriales.
En aquellos años se incorpora a la compañía la segunda generación que garantiza la continuidad en la gestión e inyecta una fuerte dosis de entusiasmo y confianza en el futuro.
En 1987 Nuova Fima fabrica el primer transmisor electrónico de presión, incorporándose de este modo a la era de la electrónica y de la automatización que masivamente también invade sus propias fábricas. En los años 90 se produce una genuina revolución de los procesos productivos gracias a un exigente programa de inversiones destinadas a automatizar la producción de los componentes más importantes y sobretodo al montaje y calibración de los instrumentos.
Desde 1995 y hasta 1997, Nuova Fima representa a Italia en el comité europeo para la redacción de las nuevas normas EN 837, destinadas a sustituir a todas las regulaciones nacionales individuales para instrumentos de medida de presión y temperatura.
Laser
Impresión y calibración de los manómetros “todo inox” mediante tecnología laser
Dn63
Calibración automática de manómetros ø 63 mm
En 1999, la familia Zaveri, Vincenzo con sus hijos Federico y Stefano, ya “rodados” después de 15 años de trabajo en la compañía, asume el control de la sociedad y abre de esta manera una nueva era para Nuova Fima que, curiosamente, coincide con el comienzo del tercer milenio.
El resto no es historia, son noticias. La renovada expansión internacional, la apertura de nuevas filiales productivas y comerciales en Argentina, Brasil y Estados Unidos, la creación del Grupo Nuova Fima, la robotización de las más importantes fases de fabricación y la nueva línea de productos electrónicos han marcado los últimos años. Un acontecimiento particular durante este período debe ser mencionado: en diciembre de 2002 fallece el Presidente de Nuova Fima, dott. Vinzenzo Zaveri, después de 54 años de dirigir ininterrumpidamente la compañía y con solo 2 meses de diferencia fallece también el dott. Carlo Barbaglia, su amigo y compañero de aventura en la vida y en el trabajo durante todos aquellos años.
La vida continua, por supuesto, y naturalmente también la de Nuova Fima, pero a lo largo del camino es un gran consuelo buscar la inspiración en aquellos que nos precedieron. Aquí en Nuova Fima, también en este caso, nos sentimos privilegiados porque continuamos el camino sabiendo que podemos contar con una doble ayuda desde allá arriba.